domingo, 27 de enero de 2013

 Hacía tiempo que quería compartir con mis compañeros/as del grupo de senderismo Los Escuderos de Rus una ruta auténticamente invernal por Cazorla. Ayer, sábado 26-1-13, fue el día propicio. La nieve caída durante la última semana presagiaba una interesante ruta y así ocurrió. No teníamos destino establecido, la idea era llegar con los coches lo más alto posible. 
   Los todoterreno llegaron a la Nava del Espino, dieron la vuelta y volvieron con los turismos que tuvieron que quedarse unos km antes. Aparcamos a un lado de la pista forestal e iniciamos el trayecto a pie. Nuestra intención era ir a La Calarilla, bajar por el arroyo Valdecuevas y subir por la Nava de San Pedro hasta los coches. Pero tuvimos que conformarnos con llegar al refugio del Cerro del Piornal (1.649 m) y volver sobre nuestras huellas. En total fueron 17 km pisando nieve polvo en su mayoría.
Eran las 8´30 de la mañana y estaba lloviznando mientras Pepe nos explicaba el proceso de  formación de los desiertos litológicos.
Tuvimos dificultades para dar la vuelta y volver con los compañeros de los turismos que aparcaron unos km antes.
En la Nava del Espino con mi hermano Antonio.
Tras una breve charla de Pepe sobre la ruta del día iniciamos la marcha
Fuimos los primeros en pisar y pasar por la pista. Más tarde vimos pasar a Antonio El Cabrero, un vehículo de la AMA y un grupo de vehículos que parecían venir del Dakar. 
Primera parada para tirar unas fotos de recuerdo
Cerca ya de la barrera de entrada a la Cañá del Espino, próxima a la Fuente de la Garganta
Estábamos a 1.450 m y nos encontramos más nieve de la esperada.
Con compañeros/as así da gusto salir a la sierra. De dcha a izqda: José, Cristina, Fernando, Chema, Paco, Juan Diego, Patri, Antonio,  Miguel, Pedro Alberto, Antonio, Ana Mari, Joaquín, José, Pepe y yo.
A 1.550 m de altitud la niebla se cerraba un poco más.
Otro punto de reagrupamiento del grupo
Buscando la pista que lleva al puente de Guadahornillos entre la niebla y la nieve
En este punto, un poco cansados, me senté en la nieve y les dije: "Carpe Diem" (disfrutad del momento)
Y se tomaron el mensaje al pie de la letra. ¡Qué traviesos/as!
Se puede apreciar la altura de la nieve en algunas zonas.
Los jóvenes, solidarios ante la dificultad de abrir huella con tanta nieve, se fueron turnando en cabeza del grupo. Miguel Ángel y Chema no pudieron tener mejor "bautismo de nieve" con el club.
Satisfechos y contentos porque ya se divisaba entre la niebla el tejado del refugio
Otra reunión muy próximos ya al refugio

La deseada foto de grupo en el refugio
Tras reponer fuerzas en la caseta de vigilancia, iniciamos el camino de vuelta
Poco a poco se fueron abriendo las nubes y dieron paso a un sol radiante que hizo más agradable la vuelta
Por todos lados fluía agua que desembocaba en el arroyo
Inicio de la pista que te lleva a Guadahornillos y La Calarilla
Última mirada antes de llegar a los coches

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